Quizás al leer “antiinflamatorio” estás pensando en una articulación dañada o una herida. Un día dedicaremos un artículo a explicar un poco mejor todo esto, pero de momento te basta con saber esto: muchas enfermedades crónicas, como la diabetes o el cáncer, tienen una relación estrecha con los mecanismos inflamatorios del cuerpo. Es más, el cáncer necesita de la inflamación para poder crecer, extenderse y nutrirse con la vascularización neoangiogénica.
La inflamación es un proceso de señalización celular y de permeabilidad en una determinada zona, para que las células reparadoras e inmunes sepan que tienen que ir allí (quimiotaxis) y que se inicie el proceso de reparación. Este mecanismo es esencial. Sin embargo, como todo proceso biológico, tiene su doble cara. Una inflamación prolongada puede ser el punto de partida de un cáncer. Ejemplos de esta relación son por ejemplo el famoso Helicobacter Pylori y el cáncer de estómago, o el VPH en el cáncer de cérvix por citar algunos ejemplos. También sabemos que las personas que toman habitualmente fármacos antiinflamatorios, presentan menos riesgo de cáncer.
Continue reading »
Comentarios recientes