Revisión: Historia General de las Drogas. Antonio Escohotado

La historia no contada de las drogas

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Fisio
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Mar, 18 Dic 2018, 04:43

Dejo aquí la revisión de la gran obra de referencia sobre la historia de las drogas que existe a nivel internacional.


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El título no hace justicia a las 1500 páginas de una obra que es historia pura de la humanidad. Al hablar de droga, la gente piensa en una sustancia mala. Pero el asunto de las drogas es una historia moral, legal, médica, económica, militar, política, sociológica, cultural, etc. La sustancia no es el problema, como cree la gente que no ha sido traida a este mundo para pensar. Historia General de las Drogas bien podría llamarse Historia de la mayor mentira jamás contada a la sociedad. O como policías, médicos y políticos se reparten el control de una sociedad que no entiende nada de lo que pasa. El individuo ha decidido no saber lo que pasa a su alrededor, y ceder la responsabilidad sobre su educación a políticos, médicos, periodistas y el twitter. Deseo cumplido.

El libro comienza analizando el consumo histórico de drogas en distintas sociedades, en las que las drogas fascinantemente no generaban ningún tipo de delincuencia ni marginalidad. 300 años nos contemplan desde la primera prohibición China, que dio nacimiento a los primeros traficantes. El error seguiría repitiéndose, y por lo visto 300 años de historia no bastan para que la gente entienda que las mafias y la delincuencia son generadas exclusivamente por la ilegalización. En la edad media la persecución de las drogas se plasmó en la persecución de las brujas, dado que fomentaban el paganismo y la herejía. La cruzada contra las drogas fue la misma cruzada que quemó los libros de la historia de la humanidad. Posteriormente en forma de misioneros cristianizando a los salvajes y sus rituales. Tras la cruzada médica, y un tiempo en el renacimiento fundamentalmente liberal, donde el consumo de opio y laudano se haría sin grandes problemas sociales, llegó la otra gran cruzada: la de la industria farmacéutica y los médicos, que resultaría en la ilegalización. Dado que la mejor medicina existente era el opio, y la gente utilizaba el alcohol para sedarse y dormir, farmacéuticos y médicos iniciaron la guerra para que los herbolarios no lo pudieran vender, y que todo pasase por sus manos, incluido el alcohol que recetaban para dormir. Es decir, control social y poder político. El Estado lograba control sobre las sustancias más consumidas y demandadas por las personas, así como la justificación para su expansión militar en el Pacífico y américa latina, así como controlar la expansion de China impidiendo que pudiera liderar el cultivo de opio. Comenzaba el imperialismo de USA, indisociable de la cruzada "contra" las drogas. Las feministas apoyaban la cruzada, prohibir el alcohol y hasta los cafés que alejaban a sus maridos de casa. Los sindicatos lo apoyaban por xenofobia para perseguir a los chinos ciegos de opio que trabajaban más que ellos. Interesantemente en este inicio de S XX, los mayores consumidores de opio y cocaina eran médicos y boticarios. Y la mayor parte de los adictos eran adictos creados por prescripciones de médicos y boticarios. También se creó la industria de las cárceles, y comenzarían a llenarse de presos, mano de obra barata, cuando no gratuita, para la creciente industria. Después comenzarían las muertes por alcohol de contrabando y aquello incómodo de los Al Capone, Genovese, Gambinos, y los políticos a sueldo de la mafia beneficiándose de la ilegalización, naturalmente.

Es justo decir que una cantidad de médicos importante se resistió a dejar de vender opio. 25.000 médicos y 7.000 farmacéuticos serían encarcelados por administrar fundamentalmente opio y morfina a personas que lo solicitaban. Sin embargo, el totalitarismo médico-político-militar avanzaba imparable, pese que a lo largo del siglo XX seguirían habiendo voces discrepantes. Los agentes de lo que posteriormente serían la DEA rebajaron la presión sobre el uso "médico" de "la" droga a cambio de declaraciones de la American Medical Association en las que hablaban de drogas como productos demoníacos. Mientras el estado prohibía las drogas, las administraba a los soldados, fundamentalmente anfetamina, y posteriormente heroína e incluso anabolizantes. Posteriormente sucedería lo mismo con el dopaje deportivo, aunque Escohota no se mete aquí. La hipocresía es el estado natural en lo que respecta a las drogas, los gobiernos, los médicos, los policías y a dia de hoy hasta las asociaciones "contra" la droga.

Uno tras otro, científicos del propio gobierno, políticos, profesores de universidades como Harvard, y todos aquellos cargos importantes que se oponian a la barbarie de la cruzada contra las drogas, iban siendo depurados. La historia de la medicina y la ciencia es la historia de las depuraciones de los científicos que no son genuflexos a la maquinaria autoritaria y propagandística farmacéutica. Como es de rigor con acusaciones de pervertir la moral desde Sócrates y la quema de libros de la Santa Inquisición, las acusaciones de pervertir la moral fueron desfilando. Leary de Harvard, Marcuse de Boston, etc. La medicina es disciplina de genuflexos con la autoridad.

En los 60s y 70s, con la contracultura y la oposición a la guerra de Vietnam, luchar “contra las drogas” era el disfraz perfecto para luchar contra las personas que se oponían a la guerra, al autoritarismo estatal, a la violencia policial y al imperialismo americano. La marihuana ponía en bandeja acusarles de delincuentes y viciosos, cuando no de comunistas y antiamericanos. Llega a ser llamativo como el presidente Kennedy cuestiona a la FDA la decisión de ilegalizar el LSD. “Como puede ser que un fármaco beneficioso hace 6 meses sea ahora tan malo?”. Lo curioso es que la mujer de Kennedy había sido tratada con LSD por un psiquiatra, satisfactoriamente según declaró en persona. Por supuesto, un ejército de millares de funcionarios, jueces, políticos, policías, servicios secretos se habían convertido en asalariados estómagos agradecidos a costa de la industria en la que se había convertido la cruzada antidroga. Se prohibia una sustancia con una toxicidad bajísima como el cannabis y el LSD, mientras las farmacéuticas vendían píldoras de anfetaminas combinadas con barbitúricos, pentotal, tranquilizantes mayores y sustancias con una toxicidad y abstinencia incomparablemente mayor. Se calcula que el 25% de las mujeres en Inglaterra dormían con barbitúricos, mientras se señalaba al hippie que fumaba un porro, porque representaba un peligro ideológico para el status quo farmacrático y político-militar. Solo gente muy ingenua cree que "la" droga es dañina y lo que receta un médicos "terapéutico". Esto solo lo cree alguien que no sabe nada de psicofarmacología. El delirio de las personas controladoras a lo largo de la historia de la humanidad, disfrazadas bajo distintos grupos como médicos, políticos, pero también sindicalistas y feministas que querían hasta cerrar los cafés que degeneraban a los hombres. El delirio llegó hasta el punto de que el consumo de café llegó a ser condenado con amputaciones en algunos paises, y el opio con pena de muerte. Por el bien de la población, naturalmente.

Especialmente divertida la nomenclatura. Tanto en La Haya como en Ginebra, no había definición de droga, salvo la de aquella sustancia que se quería ilegalizar. Y se quería ilegalizar porque droga era lo que producia adicción. Pero desafortunadamente, tampoco había definición de adicción para poder determinar cuales eran las sustancias adictivas que se querían perseguir. Así que no había definición que sirviera para justificar aquella sustancia llamada droga que producía aquello llamado adicción. Y tampoco se sabía que era aquello de narcótico, que en España lse llamaba estupefaciente. Así que se propuso hablar sencillamente de drogas lícitas e ilícitas. Por supuesto las drogas ilícitas eran las que producian adicción, y por fin en 1937 ya se logró definir como una dependencia física con hábito y tolerancia. En 1958 el 75% de los adictos de Noruega y Suecia lo eran a los barbitúricos. Así que ahora solo existía el pequeño problema de explicarle a la población por que barbitúricos y alcohol no eran "estupefacientes". Por otro lado, el problema de incluir sustancias que no generan este problema como el LSD. Se necesitaba una buena dosis de postmodernismo científicopolicial para tratar de maquillar semánticamente un asunto que no había por donde cogerlo. Al fin y al cabo, intentaron envenenar animales inyectándoles cantidades astronómicas de canabis en vena, pero aparte de una larga siesta, no había manera de que los animales se muriesen para poder llevarlo al telediario. Investigaciones gubernamentales que apuntaban a la seguridad de todas estas drogas se ocultaron.

Sobre Historia General de las Drogas solo se puede decir que es un tesoro, un libro que hay que leer en la vida para saber el mundo en el que vives. Porque, insisto, no es una historia de la sustancia, es una historia de la humanidad. Hay tres advertencias dignas de mención con el libro.

El primero es que la lectura es densa. Escohota no es el más pedagógico de los autores y siempre da conceptos por sabidos que merecerían una breve contextualización. Aunque es una lectura a mi juicio más accesible que Los Enemigos del Comercio, no es para personas que leen el último libro de nutricionista de patito de goma en la portada. Son 1500 páginas de historia escrita por un filósofo con un uso complejo del lenguaje. Algunos parrafos pueden hacerte entrar en cetosis.

El segundo es que sales desesperanzado. Por lo fácil que es engañar a la población durante tantos siglos, a pesar de tanta información disponible… que a nadie le interesa. Los sanitarios no son menos, probablemente los peores de todos. ¿Que sabe un médico sobre drogas? Lo mismo que sobre nutrición, lo que ha escuchado por la tele. Lo que ha llegado a nuestros días es que hay una sustancia mala (“la” droga) que el gobierno ha prohibido por una motivación de salud pública, unos señores malos que venden la sustancia, y unos policias buenos que van detrás de ellos. No se puede ser más pardillo. Si la raza humana está condenada a no escapar nunca de los intereses oscuros de gobiernos y corporaciones es en gran parte es por esta inmensa masa social de gente ingenua de baba. Los tiburones no podrían gobernar sin la complicidad involuntaria de gente que no entiende nada de lo que pasa. Como decía el senador Volstead en 1920 responsable de ilegalizar las drogas "los barrios bajos serán cosa del pasado, las cárceles quedarán vacías”. Luego como sabemos, con la ilegalización se convertiría en el país con más adictos, yonkis, consumidores de fármacos, presos, criminales, tiroteos y vagabundos del mundo. A pesar de datos tan escandalosos, la gente sigue repitiendo lo que dice la tele que estudiar historia. Por lo demás, no había problemas de yonkis, delincuencia, mafias ni atracos hasta la ilegalización. Nada ha matado más gente que la ilegalización y los fármacos científicos recetados por los médicos.

Por último: leyendo el libro dan unas ganas de experimentar y entregarse a las voluptuosidades orgiásticas con algunas compañeras de viaje desnudas...

10/10


http://muscleblog.es/forum/viewtopic.ph ... 029#p18029
paco tanaka
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Mar, 18 Dic 2018, 10:00

“Como puede ser que un fármaco beneficioso hace 6 meses sea ahora tan malo?”. Lo curioso es que la mujer de Kennedy había sido tratada con LSD por un psiquiatra, satisfactoriamente según declaró en persona.
Creo que era en la autobiografía de Leary que publicaron los de Alpha Decay en donde se especulaba que el mismo Kennedy podía haber experimentado con LSD y que esto podría haber tenido que ver con su descarte. Grande el Historia de las Drogas, gracias por la reseña. Lo tengo pendiente en digital pero creo que lo acabaré comprando en tocho para leerlo Como Dios Manda® .
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Mar, 18 Dic 2018, 11:11

paco tanaka escribió:
“Como puede ser que un fármaco beneficioso hace 6 meses sea ahora tan malo?”. Lo curioso es que la mujer de Kennedy había sido tratada con LSD por un psiquiatra, satisfactoriamente según declaró en persona.
Creo que era en la autobiografía de Leary que publicaron los de Alpha Decay en donde se especulaba que el mismo Kennedy podía haber experimentado con LSD y que esto podría haber tenido que ver con su descarte. Grande el Historia de las Drogas, gracias por la reseña. Lo tengo pendiente en digital pero creo que lo acabaré comprando en tocho para leerlo Como Dios Manda® .
Si, sobre el consumo de LSD de Kennedy habla Escohota. La mayoría de los presidentes han sido consumidores de drogas admitidos por ellos mismos. Hasta el ridiculo de Clinton de admitir que probó la marihuana pero que no se tragó el humo, menos mal que no le dio por una idea tan peregrina cuando le pillaron con Lewinsky.

El libro es obligatorio en la vida, al fin y al cabo estamos ante una de las mayores farsas de la humanidad en cualquier sentido, y por otro lado, es un libro sobre como funciona la política, la corrupción, la autoridad, la propaganda, el imperialismo, etc. El libro es todo un viaje por la puta vida.
ZeRaTuL
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Mar, 18 Dic 2018, 16:45

A mí me sigue flipando el principio con el que Escohotado empieza el libro y da lugar a una narrativa muy buena para tratar toda esta densidad de información que te va soltando poco a poco. Es un poco el Big Bang del consumo de sustancias (diferenciándolo en dos tipos) y de allí sale todo y tampoco ha cambiado mucho al respecto (aunque sí hay gente que convence con más palabras disfrazadas de intelectualismo, más trajes y corbatas y menos pellejo puesto en el campo). Creo que la elección del inicio del libro es la mejor y quizás una de las mejores a nivel de libros históricos (que no solo de historia. O sea me refiero a ese campo académico). Tampoco he leído tanto para postularlo así, pero cuando estás leyendo las primeras páginas no te das cuenta de lo grande que es esa opción hasta que lo acabas, reflexionas sobre ello y lees más cosas sobre el tema (para mí ninguna iguala y menos supera a Escohotado). Se me ha quedado grabado como "el libro que no pudo empezar de otra forma". Muchas veces lo vuelvo a coger para re-leer solo esa parte.
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